Todos sabemos que el cuerpo debe adecuarse a los cambios de temperatura del ambiente para funcionar correctamente, sobre todo cuando lo exponemos a los esfuerzos del ejercicio físico. Uno de los problemas más comunes en la práctica deportiva durante épocas de calor son los calambres.

Los calambres producidos por el calor se destacan por causar espasmos y un dolor incontrolable en los músculos de los brazos, las piernas y muchas veces también el abdomen.
La causa principal de estos calambres producidos por el calor es justamente la inadecuación del cuerpo al cambio de temperatura del ambiente. Cuando hace mucho calor, perdemos mucha agua - y sales minerales – a través del sudor, además de que disminuyen los niveles de electrolitos en la sangre. Cuando estas deficiencias no se corrigen adecuadamente, aparecen los calambres.
¿La forma de evitar los calambres producidos por el calor? Mantenernos hidratados a lo largo del ejercicio físico – antes, durante y después – utilizar vestimenta ligera y de colores claros – para que no “absorban” los rayos solares – y estirar muy bien los músculos antes del ejercicio.
Vía Vitónica.