La actividad física actúa beneficiosamente, en mayor o menor medida, sobre los siguientes aspectos:

* Previene enfermedades coronarias, las cuales constituyen la principal causa de mortalidad en ambos sexos.
* Ayuda a prevenir, controlar y tratar la hipertensión arterial en todas sus formas.
* Previene la diabetes, sobre todo la del tipo 2.
* Los ejercicios que implican tirar de los músculos contra el hueso detienen la pérdida ósea y evitan la osteoporosis.
* Ayuda a controlar y a reducir la acumulación grasa, y por ende el sobrepeso y la obesidad.
* El ejercicio contribuye a eliminar endorfinas y hace que suframos menos de depresión y ansiedad .
* Ayuda a disminuir la incidencia de ciertos tipos de cáncer de colon.
* Favorece el descanso y el sueño.
* Contribuye a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos al tiempo que aumenta el colesterol bueno o HDL.

Cuando existen sobrepeso y obesidad el corazón trabaja mucho más: por cada kilo de grasa de más, se necesita una cantidad muy importante de vasos sanguíneos extras (1,5 Km aproximadamente), que exigen un gran esfuerzo al corazón, y esto provoca aumento en la presión arterial. Un corazón rinde mucho más, y mejor, con un peso corporal adecuado.

También ha sido demostrado un aumento en la tasa de mortalidad por todas las causas enumeradas en las personas sedentarias. No menos de 250 mil muertes de las que se producen por año en los Estados Unidos (alrededor del 12% del total) son atribuibles a la falta de ejercicio físico.

Suficientes razones, ¿no te parece?

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| Vía Aprender a Comer

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