La respiración consta de dos fases: inspiración y espiración. La inspiración se realiza por la nariz y la espiración por la boca.
La respiración en el ejercicio físico, depende de la persona, la intensidad y el grado de entrenamiento.
Para algunas personas, cuando se presenta un ejercicio de intensidad media, les resulta costoso respirar sólo por la boca; y respirar sólo por la nariz, también resulta insuficiente. Dando lugar a la combinación de inspiración y espiración por nariz – boca.
En la mayoría de los casos es un resultado instintivo, que surge impulsado por el organismo al requerir mucho oxígeno para mover y oxigenar los músculos.
La respiración también se entrena, como el resto de los músculos del cuerpo. La diferencia se nota claramente en una persona entrenada. Esta consigue introducir mayor cantidad de aire de una sola inspiración y cansa menos sus músculos respiratorios (diafragma, intercostales, escalenos y abdominales).
Los deportistas expertos dicen que la aparición rápida del cansancio tiene que ver, más que nada, con la fatiga de los músculos respiratorios, esto desencadena que se altere el ciclo de la respiración, que ingrese menos oxígeno y los músculos no puedan continuar.
Como conclusión encontramos que lo más importante es encontrar la respiración que más nos ayude y resulte natural. Sin olvidar que debemos entrenarla como cualquier otra parte de nuestro cuerpo.