Este es un mito tan arraigado en la sociedad que es común encontrar en los gimnasios o haciendo footing en alguna plaza a personas con grandes fajas ajustadas a sus vientres.

Es importantísimo derribar ese mito: la pérdida de líquido mediante la transpiración no equivale a la pérdida de grasa.

Cuando uno presiona una faja contra el estómago durante la actividad física efectivamente se produce una sudoración más importante debido al calor que se concentra en la zona. Sin embargo, ese líquido no es grasa, sino agua. Es simplemente sudor.

Es fundamental entonces no utilizar este tipo de fajas durante la actividad física y cuidar la hidratación del cuerpo durante y después del ejercicio para recuperar las sales minerales que se pierden por el sudor.

| Vía TodoFitness

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