El fútbol playa es un deporte tan entretenido como agotador. Durante un partido de fútbol playa, el deportista llega a correr alrededor de 12 kilómetros. Pero si a eso le sumamos la gran resistencia que ejerce la arena en la corrida, entonces imaginaremos por qué es un deporte tan completo y exigente.

Los jugadores de fútbol playa más experimentados admiten que, cuando comenzaron a jugar, sólo aguantaban la exigencia física de este deporte durante media hora, lo cual representa dos tercios del partido completo. Mark Fish, jugador de fútbol playa y campeón de la Copa de África, recuerda que “no podía levantar las piernas. Y eso que estaba acostumbrado a jugar a fútbol tradicional”.
A diferencia del fútbol tradicional, en el fútbol playa la pelota se mantiene durante mucho más tiempo en el aire. Se intenta hacer goles espectaculares para que los espectadores vibren a cada minuto, utilizando la fuerza física y la creatividad en cada jugada.
En cuanto al ejercicio físico que implica este deporte, Helena M. Cruz – experta en Biocinética – corrobora que el fútbol playa constituye una de las actividades más completas:
“Es uno de esos deportes en los que el ritmo y la implicación en el juego hacen que el esfuerzo parezca menor. Sin embargo, desde el principio hasta el pitido final se trabaja el equilibrio y la resistencia en la arena. Eso lo convierte en un deporte muy completo y su práctica al más alto nivel exige entrenamientos aeróbicos diarios”.
| Vía Men’s Health