No es común encontrar este tipo de máquinas en los gimnasios – por lo menos en Argentina -, pero muchos creen que las máquinas vibratorias constituyen la nueva generación en materia de ejercitación.

Las máquinas vibratorias nacieron por necesidad: se debía encontrar la forma para que los astronautas rusos pudieran ejercitar en el espacio sin tener que utilizar máquinas de levantamiento de peso… por la ingravidez, claro está. Es así se se crearon las máquinas vibratorias: se activa musculación como estabilizadora y se ejecuta una serie de ejercicios para mejorar el entrenamiento.
Las investigaciones en torno a las máquinas vibratorias son constantes. Sin embargo, ya se han sacado algunas conclusiones que podemos destacar:
- Aumentan la fuerza isotónica en casi un 50%
- Mejoran la amplitud articular
- Elevan la relación fuerza/velocidad sobre un 15%
- Aumentan el salto vertical hasta un 8,5%
- Aumentan la amplitud de abducción del tren inferior en más de 14 cms.
- Provocan un aumento de más de un 300% en la secreción de la hormona de crecimiento en reposo
Aún no me atrevería a recomendarte que te compraras una máquina vibratoria, pero es interesante estar al tanto de nuevas investigaciones en pos de la salud mundial, ¿no te parece?
| Vía Vitónica