El consumo y abuso de estas bebidas ha crecido mucho durante los últimos años. Es común que los jóvenes las mezclen con bebidas alcohólicas y otras drogas cuando salen a bailar, y hay que saber que esta combinación puede resultar verdaderamente peligrosa. En otros ámbitos, muchas personas también las utilizan para “re-hidratarse” durante o después de la práctica de algunos deportes.

Estas bebidas no deberían ser llamadas “energizantes”, sino “estimulantes”, debido a que sus propios fabricantes las han creado “para incrementar la resistencia física, provocar respuestas más veloces, aumentar el estado de alerta mental, evitar el sueño, proporcionar sensación de bienestar y ayudar a eliminar sustancias nocivas del organismo”.

Estas bebidas no sólo estimulan: crean un estado de hiperactividad y euforia que “esconden” peligrosamente los efectos del alcohol o las drogas.

Las bebidas energizantes están elaboradas, en general, con cafeína, taurina, guaraná, ginseng, glucuronolactona, varias clases de vitaminas y otras sustancias generalmente de origen vegetal.

Muchos deportistas toman bebidas energizantes porque creen que favorecen al rendimiento, aumentan la fuerza y la masa muscular, y ayudan a la re-hidratación del organismo, pero todos estos beneficios no tienen una base científica que los aseguren.

Es el término “energizante” lo que suele confundir a los consumidores. Estas bebidas no son capaces de compesar la pérdida de agua y minerales durante la actividad física, y además no poseen una “energía especial” que las haga más nutritivas que los alimentos habituales.

El mayor problema de las bebidas energizantes es que poseen un alto contenido de cafeína. A pesar de que existen otros alimentos con este componente (té, café, cacao, etc.), en las latas de estas bebidas la concentración es mucho mayor.

Está comprobado científicamente que 4 latas de bebida energizante pueden ocasionar arritmia cardiaca, irritabilidad, dificultad de concentración y temblores.

Los países que más consumen bebidas energizantes son Alemania, Austria, España e Inglaterra, mientras que en otros países como Francia, Noruega y Dinamarca está prohibida su venta.

De más está aclarar que el consumo excesivo de estas bebidas energizantes es malo para la salud, y está contrandicado para las embarazadas, los niños y las personas que se encuentran en tratamiento psiquiátrico o que tienen problemas cardíacos.

Recuerda: no se ha podido justificar nutricionalmente el uso de estas bebidas estimulantes. Lo que sí se ha comprobado es que algunos de sus componentes pueden tener efectos secundarios en algunas personas.

| Vía Aprender a Comer

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