
Ya hemos aprendido anteriormente la importancia de minerales como el calcio, el magnesio y el fósforo. En este caso nos referiremos a otro nutriente fundamental para nuestro cuerpo: el potasio.
El potasio trabaja junto al calcio y al sodio en la correcta contracción muscular del corazón. Además, el potasio actúa junto al sodio para regular el balance de agua en el organismo y normalizar el ritmo cardíaco. (El potasio opera dentro de las células, el sodio fuera de ellas.)
El potasio, además, incrementa la excitabilidad neuro-muscular, regulariza las funciones celulares (especialmente la excitabilidad del corazón, del sistema nervioso y de los músculos) e interviene en la construcción de las proteínas.
Cuando uno habla de fuentes de potasio, la gente inmediatamente piensa en la banana o plátano. Pero en realidad la banana no es la única fuente de potasio que existe. Por el contrario, el déficit de potasio es muy poco frecuente en personas sanas, ya que este nutriente se encuentra presente en muchísimos alimentos que consumimos a diario.
Las fuentes más importantes de potasio son las frutas y las verduras, entre ellas los dátiles, la banana o plátano, el tamarindo, el kiwi, el coco, el durazno, la piña y la ciruela.
Por último, es importante aclarar que existen ciertos elementos opuestos al potasio, es decir, que obstaculizan su funcionamiento: el estrés físico y emocional, el alcohol, el café, el azúcar, los laxantes, la insulina, la cortisona y las aspirinas.
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| Vía Aprender a Comer