
El sodio es un nutriente fundamental en la alimentación de los deportistas. ¿Por qué? Pues porque una gran cantidad de sodio del organismo se pierde cuando hay mucha sudoración, y esto en los deportistas es muy frecuente. Además, la falta de sodio puede generar calambres musculares.
Es muy frecuente que se produzca una pérdida excesiva de sodio cuando un deportista realiza ejercicios de larga duración en ambientes muy cálidos, a pleno rayo del sol. Por eso, es importante que el deportista lleve adelante una dieta rica en sodio y que se hidrate antes y durante el ejercicio con bebidas fortificadas.
Cuando el deporte que se practica permite un descanso intermedio, por ejemplo el tenis o el fútbol, es importante aprovechar esos momentos para rehidratarse. Una rehidratación insuficiente puede provocar que el deportista sufra calambres por calor cuando retome la actividad física.
La simple adición de sal a la dieta, o simplemente comer alimentos con sal, puede ayudar a prevenir el déficit de sodio y mantener la hidratación. Incluso las bebidas deportivas pueden ayudar a mantener un nivel mayor de sodio en el plasma. Algunos alimentos ricos en sodio son: la sal, las sopas de pollo con fideos, los fiambres, la salsa de tomate, el pan, los quesos, etc.
Por supuesto, si existe hipertensión u otros problemas clínicos que requieran una disminución en la ingesta de sal, todos estos alimentos deben evitarse. Es fundamental que consultes con el nutricionista o el deportólogo para que elabore un plan de alimentación personalizado para ti.
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