
Es cierto que mucha gente no se siente cómoda realizando actividad física. Otros no encuentran el tiempo. Sin embargo, te aseguro que es necesario motivarse en beneficio de la propia salud, para mejorar el estado físico, para adelgazar si hiciera falta, en definitiva, para estar mejor, más allá de los aspectos estéticos.
Pero hace falta, claro, proponerse una meta. Esta meta no debe ser muy grande ni de muchas horas; por el contrario, conviene que sea pequeña, pero sí diaria y constante. Verás que lograrás un cambio que ni te imaginas.
Puedes comenzar por algo simple, para lo que no son necesarios aparatos ni ropa especial:
* Caminar 20 cuadras por día o practicar 15 minutos de actividad física de la que prefiera (andar en bicicleta, bailar…)
* Subir y bajar escaleras
Por supuesto esto es para comenzar, porque en realidad lo ideal es realizar cualquier actividad física 30 minutos por día.
Una de ellas, para los más sedentarios o para vos que recién comienzas, pueden ser las caminatas. Pero recuerda que las caminatas deben ser realizadas a paso ligero, comenzando con 20 cuadras diarias que deberán aumentar de a 2 minutos por semana hasta llegar a los 30 minutos diarios. Eso sí, no te olvides de elongar unos minutos antes de comenzar y también al finalizar, para mejorar la flexibilidad y evitar lesiones en los músculos o calambres.
En cuanto a la segunda propuesta, trata en lo posible de subir sin parar 10 pisos, no importa el tiempo que tardes, lo importante es no detenerse. A medida que pasan los días notarás que cada vez te resulta más fácil y te cansarás menos. Entonces trata de hacerlo algo más rápido y así, con el pasar de las semanas, lograrás subir sin parar los 10 pisos sin agitarte.
Pero más allá de estos 30 minutos diarios que pueden llegar a cambiarte la vida, también está la actitud física, que está compuesta por aquellos pequeños movimientos cotidianos que mejoran notablemente el estado físico. Por eso, si no te alcanza el tiempo para caminar 20 cuadras por día o subir diez pisos por escalera, puedes poner en práctica a partir de hoy mismo las siguientes actividades:
* Olvídate de ascensores y escaleras mecánicas. Utiliza las escaleras comunes cada vez que tengas la ocasión de hacerlo.
* Estaciona tu auto a unas cuadras de donde vayas, así podrás caminar un poco.
* Del mismo modo, bájate del subte o metro una estación antes de la de tu destino y camina las cuadras que faltan (lo mismo si viajas en tren o en colectivo).
* Si trabajas todo el día, aprovecha el horario de almuerzo para hacer una pequeña caminata.
* Si donde te encuentras hay varios aparatos de teléfono, trata de atender siempre el que está más lejos.
* Anímate a participar de talleres de baile, o pon música en tu casa y muévete con el ritmo que más te guste.
* Ve al supermercado (el hecho de empujar el changuito ya es una actividad física), lava tu automóvil, saca a pasear a tu perro, corta el césped y realiza otras tareas de la casa, siempre cuidando de mantener las posturas adecuadas.
Algo fundamental a tomar en cuenta es que siempre antes de realizar cualquiera de estas propuestas debes consultar con tu médico para saber si estás en condiciones de hacerlo. Si te dice que sí, entonces te aseguro que en poco tiempo comenzarás a notar los resultados.
| Vía Aprender a Comer