La natación es un gran deporte. Nos ayuda a mantener nuestro cuerpo entrenado, a estar en forma y a perder calorías.

Es un deporte que requiere de técnica para poder ser llevado a cabo, ya que cada movimiento debe ser óptimo, para nuestro correcto uso de energía. Lo ideal para optimizar los resultados es mantener la frecuencia cardiaca entorno al 60-80% del máximo.
Pero sin necesidad de tener que saber nadar como para relizar competencias, este deporte es súper eficaz y nos ayuda a quemar calorías, aunque no tengamos tanta técnica.
Las personas que practican este deporte tienen un cuerpo más estilizado debido a la adaptación del cuerpo al medio y la distribución de la grasa, que se localiza en zonas determinadas del organismo para evitar las bajas temperaturas del agua.
La natación permite ejercitar grandes grupos musculares de brazos, tronco y piernas, que se desarrollan y necesitan más energía, por eso es que el consumo calórico crece.