Su bien los abdominales son los músculos que más nos negamos a trabajar, ya sea por disgusto o por que para notar cambios hay que trabajar bastante; es la zona muscular de la que parte toda la fuerza para los distintos movimientos, ejercicios y hasta para las cosas más simples y cotidianas a las que nunca le prestamos atención, como estornudar, agacharnos o reírnos entre tantas otras.

Por eso les recomendamos un ejercicio sumamente completo para trabajar el tono abdominal, se llama la “patada de rana”.
Como es un ejercicio completo, que nos brindará resultados alentadores, requiere de un poco más de esfuerzo y de que tengamos cierta fuerza abdominal, por lo que no lo recomendamos para principiantes.
¿Cómo realizamos la “patada de rana”?
Nos sentamos en una colchoneta con las piernas hacia adelante y los brazos hacia atrás, apoyando las palmas de las manos hacia abajo en el suelo y con los dedos hacia el frente.
Los brazos deben estar ligeramente flexionados, un tanto hacia atrás, para que con las piernas y el tronco se forme un ángulo de 120º.
Una vez que adquirimos la posición elevamos las piernas (un poco) y doblamos las rodillas.
A partir de acá realizamos el ejercicio, moviendo a la vez las piernas y el tronco, encontrándonos con ambas extremidades en el centro de apoyo, las caderas no deben moverse, ya que serán nuestro eje fijo, intentando así tocar con las rodillas el pecho.
Una vez en el centro volvemos a estirar las piernas hacia delante sin que toquen el suelo, y la espalda hacia atrás para volver a contraer nuevamente. Nunca se debe tocar el suelo mientras se realiza el ejercicio, los abdominales en lugar de seguir contrayendo descansan y no se cumple con la ejecución correcta del ejercicio.
Otra versión más exigente de la “patada de rana” es realizarla sin apoyar la manos, debemos tener aún más equilibrio y concentrar todo el trabajo, peso del cuerpo y el eje en la zona abdominal. Siempre con sumo cuidado para no perjudicar la espalda.
Vía e Imagen | vitonica